La Ley de Impuestos a los Combustibles de Virginia toma algunas medidas importantes para ayudar a detener los "pump and runs" en los puntos de venta minoristas de combustible de Virginia.
Las personas que se van sin pagar el combustible pueden perder su privilegio de conducir. Los infractores, si son declarados culpables, enfrentan lo siguiente:
- Primera ofensa: Una multa de hasta $100 y posible suspensión de su licencia de conducir por hasta 30 días;
- Segunda infracción: Una multa de hasta $100 y suspensión de su licencia de conducir por un período de 30 días.
Las regulaciones por sí solas no frenarán los drive-aways. La señalización que se muestra en o cerca de la bomba podría ayudar a disuadir esta actividad ilegal y costosa. Lo más importante es que se necesitará un esfuerzo cooperativo de los sectores público y privado.