Tomar varios medicamentos no significa que un automovilista no pueda operar un vehículo motorizado, pero sí significa que hay más planificación involucrada en la conducción responsable. Por ejemplo, los medicamentos recetados para la ansiedad, algunos antidepresivos y los productos que contienen codeína se consideran medicamentos peligrosos para usar mientras se conduce. Si la capacidad de conducir se ve afectada porque los automovilistas están bajo la influencia de cualquier droga, pueden enfrentar las mismas sanciones que conducir bajo la influencia del alcohol. Esas sanciones pueden incluir multas, revocación de la licencia de conducir y tiempo en la cárcel.
Un médico puede revelar los efectos secundarios de los medicamentos recetados, particularmente en lo que se refiere a la conducción. Si los conductores tienen más de un médico que prescribe medicamentos, todos deben saber sobre todos los medicamentos que se toman, incluidos los medicamentos recetados y de venta libre. Antes de conducir mientras toma medicamentos recetados, lea todas las etiquetas e instrucciones para determinar los efectos secundarios y su relación con la conducción. Las combinaciones de medicamentos pueden magnificar sus efectos más allá de las advertencias individuales.
Para conductores que toman medicamentos recetados:
- Evite conducir si no está seguro de cómo le afectará una droga.
- Tome medicamentos solo en los niveles y dosis prescritos.
- No conduzca cuando se sienta enfermo, cansado o desorientado.
- Nunca combine medicamentos y alcohol mientras conduce.
- Consulte con su médico o farmacéutico sobre los medicamentos que pueden afectar la conducción.
- En caso de emergencia, lleve una lista de todos los medicamentos que está tomando, incluidos los nombres y las dosis.